Cabaret Voltaire
![]() 19 de enero de 2004 Por Leonardo Peralta* ¡Aaaaaaaarraaaaancan! Y bien, ha comenzado la rebatinga por la Presidencia de la República para el 2006. Sin querer y junto con los últimos pedazos de rosca de reyes (y los pinos navideños arrojados a la calle desnudos de esferitas y series de luces) un grupo bastante nutrido de políticos de todos los pelajes: desde el Dr. Simi hasta los paleros del jefe de gobierno del Distrito Federal han arrojado el guante a la arena política y han abierto fuego en pos de una silla que quedará vacante el 1 de diciembre de 2006. |
Muchos podrán decir que es un bonito ejemplo de la nueva democracia mexicana que permite a cualquiera, por loco y atrabancado que parezca, iniciar su camino político de la manera y en el tiempo que mejor le parezca. Otros lamentarán la premura de todo este asunto, dado que el sexenio apenas transita por su cuarto año mientras docenas de problemas de todo tipo quedan aplazados, en la espera de que un nuevo preciso, cual Mesías entamalado, tenga a bien salvarnos de la locura cotidiana prevaleciente en esta patria nuestra.
Salvo lo que politólogos más competentes opinen al respecto, me parece que estos movimientos grillosos y peleas de calvos por un peine (como diría Jorge Luis Borges) responden a un problema sencillo: el sexenio de Vicente Fox se ha desinflado de tal modo que se ha creado un enorme vacío político donde ni el presidente, ni su gabinete, ni el poder legislativo parecen estar en condiciones de llenar. Como toda persona que haya pasado por la escuela secundaria sabe, cuando se presenta un vacío atmosférico, éste tiende a llenarse inmediatamente.
De acuerdo con mi muy defectuosa mirada de los acontecimientos (uso lentes, ustedes disculpen) ocurre que después del último fracaso presidencial por lograr la aprobación de las famosas reformas estructurales (último tronco que le restaba a la balsa foxiana de la campaña de 2000) la figura presidencia fue derrotada de una manera tan definitiva que ya no representa peso político ni autoridad ni ascendente moral sobre cualquier asunto relevantes del país. La vocación del presidente por dinamitar su propio pedestal ha culminado con su descrédito y al banalizar su propio trabajo (y salsearlo con los pleitos y desencuentros de su equipo de trabajo) ha terminado por erosionar la capacidad del presidente por hacer algo (lo que sea) en cualquier sentido y, sencillamente, todo parece indicar que Vicente Fox ha perdido cualquier credibilidad que pudiera tener y sus declaraciones y promesas solamente sirven de munición para el escarnio, la burla y la humillación nuestra de cada día.
Así las cosas, con un público harto de su incapaz presidente, una clase política regida por el más refinado gusto caníbal y la pérdida de sus aliados políticos y la única persona que pudo haberle dado un apoyo real y fáctico a sus proyectos (la restirada profesora Elba Esther), era cuestión de tiempo que algunos espontáneos se lanzaran al ruedo para concluir la faena que el matador ya no podrá terminar.
El problema no radica en que una elección que se llevará a cabo dentro de más de dos años se vuelva tema principal para comentaristas, analistas y demás tomadores del pulso social del país. El problema radica que, dada nuestra propensión a la pachanga y a dejarlo todo para después, esta feria que inicia con el año dejará para después (es decir, para enero de 2007) la resolución de pequeños detalles como lo son la ausencia de empleos, el hundimiento de la economía del país, la emigración en aumento y la criminalidad rampante por la que los gobernantes se espantan pero no hacen nada sustancial.
El único consuelo que nos queda es que en estas semanas se vieron bien bonitos los volcanes en el Valle de México.
Fina estampa
En Tlalnepantla, Estado de Morelos presenciamos una estampa típica de la campiña mexicana: un fraude electoral, lugareños inconformes que no dejan llegar al presidente municipal electo, un poblado dividido entra partidarios y detractores, así como la acción de un gobernador afecto a la administración de macanazos sobre la cabeza de sus ciudadanos culminan con la escena típica: fuerzas del orden entrando a balazos a “imponer el estado de derecho”, un muerto como fruto siniestro del operativo y un conflicto al que paulatinamente se le suman espontáneos como los macheteros de Atenco, el CGH, etc., sin que se vea una solución (al menos una solución rápida) al conflicto. Y perdonen que haga la pregunta pero, ¿hay alguien atendiendo en la ventanilla de quejas? Creo que el encargado salió a dar por muerto al vecino de enfrente.
Defendamos a los burócratas
Dado que el dinero es escaso el gobierno desea recortar burócratas. Sin embargo, con el estilo característico de la casa ha hecho las cosas mal y solamente ha prendido una llama que augura una temporada de manifestaciones, bloqueos y mentadas de madre bastante movido. Sin poseer la bola de cristal puedo augurar que los burócratas sindicalizados no serán tocados en sus plazas y seguiremos disfrutando la amabilidad característica de quienes disfrutan con nuestros impuestos el fruto de sus extenuantes labores.
Malo para los empleados de confianza (entre quienes se encuentran algunos de mis mejores amigos) quienes verán volar las tijeras por encima de sus cabezas sin posibilidad de defenderse, pero con la gran promesa foxiana de apoyarlos para convertirse en emprendedores tan exitosos y atrevidos como los tragafuegos que pululan en nuestras esquinas.
Notas relacionadas







Enero 26, 2004 11:51
Gracias por acordarse de los amigos en tus textos…
Enero 26, 2004 16:21
LEONARDO…ERES EL MEJOR!
TE QUIERE…CORINA
Enero 26, 2004 20:00
Leo:
Muchas gracias por compartir el artículo, me gusta mucho el estilo con que escribes.
Y además lo que comentas es nuestra triste realidad.
Saludos…
Enero 29, 2004 16:37
ESE ES MI PRIMO!!!!!!!!!!
TE FELICITO!!!!!!
Febrero 5, 2004 13:55
…agil la navaja para ailado comentario de la realité!!
…y cada vez mejor!!
f E l i C i D a d E S !!