Cuidado con los programas gratuitos
Pueden ser punta de lanza para aplicaciones espías
Seguridad y consejos digitales
Cuando se es principiante en el uso de la red, es posible, por desconocimiento, caer en la tentación de bajar ese programita que personaliza nuestro navegador. Ese que permite hacer búsquedas en el web sin necesidad del navegador, o aquel otro con imágenes cambiando cada minuto en nuestro tapiz. 
¿Representa esto un riesgo? En ocasiones sí. La posibilidad de instalar un “spyware” o programa espía es alta, más si desconocemos a la persona o compañía fabricante.
“Spyware” es un programa, pero a diferencia de las aplicaciones normales, su función consiste en revisar el contenido de nuestra máquina. Desde el tipo de sistema operativo, historial de sitios visitados, direcciones de correo electrónico, hasta el número de la tarjeta de crédito. Una vez recolectada toda esa información, y de acuerdo a la clase de spyware escondida en el equipo, éste intentará conectarse justo cuando navegamos por la red, y enviar esa información a un tercero.
¿Es un virus? No, un espía es alguien sigiloso, por lo regular el usuario no se da cuenta de su presencia. Los antivirus no lo detectan por esa simple razón, no es un virus capaz de afectar a la computadora.
¿Cómo pueden llegar a nuestra máquina?
Los creadores de estas plagas ha diseñado diferentes estrategias. La de mayor uso es a través de programas gratuitos. Pueden ser juegos, programas de intercambio de archivos, herramientas para el navegador o para nuestra máquina, como aceleradores del disco duro, de la conexión a internet. Aquellos que permiten bajar imágenes a nuestro escritorio, y muchos más.
La gente lo instala sin darse cuenta del acompañante integrado a dicho software.
¿Cómo darse cuenta?
Muchos “spyware” se denominan “adware”, programa por el cual el software despliega publicidad en una pequeña ventana. Dichos anuncios compensan la gratuidad de la aplicación. Un ejemplo de esto lo representa el navegador Opera o el lector de correo Eudora. Pero no siempre es así.
Muchas de esas aplicaciones, al momento de instalarse, notifican al usuario de este tipo de prácticas en la hoja de Condiciones y términos del servicio, sección que por lo común, se pasa por alto.
Si se dedicara unos cuantos minutos a la lectura de esas reglas, usted conocería las implicaciones del uso de ese software.
Si usted sospecha estar contaminado por alguno de esos bichos, intente desinstalar ese programa, ejecute algún programa anti-spyware y no olvide el uso de un buen firewall.
Si requiere mayores datos, le sugerimos consultar el artículo “Spyware: cuídese de los entrometidos”.
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