San Salvador Atenco y el voto del miedo
Con vergüenza y desilusión veo como nuevamente el poblado de San Salvador Atenco salta a escena con imágenes de violencia totalmente innecesaria e injustificada.

No hace pocas semanas, el conflicto en Lázaro Cárdenas. Mich. también empañaba los monitores de las señales televisivas con la fotografía de un México violento.
Y así puedo sumar más casos, como recientes levantamiento de pobladores de Tultitlán en contra de la policía estatal después de un “estúpido” operativo anti-inmigrantes donde perdiera la vida un habitante del lugar.
¿Qué mensaje están enviando estos hechos?
La aparición del Subcomandante Marcos (ahora Subcomandante Cero), declarando “Alerta roja” después de los hecho de San Salvador Atenco. El cierre de varias vialidades en la ciudad de México por parte de “estudiantes” del CCH integrantes del Cómite de Huelga de la UNAM, de acuerdo a Monitor.
La violencia genera, entre otros, miedo. Miedo en la población, al ama de casa, al padre de familia, a los jóvenes, adultos mayores, empresarios, inversionistas, taxistas, comerciantes, etcétera.
En 1994, Ernesto Zedillo, el candidato sustituto del malogrado Colosio ganó las elecciones por el llamado voto del miedo. Marcos tuvo mucho que ver en eso.
George W. Bush uso el miedo para reelegirse en 2004.
¿A quién beneficia este ambiente de miedo?
Ya entrando casi en la recta final de las campañas electorales, el miedo puede afectar o beneficiar a los principales contendientes de diferentes maneras. Siento, a mi parecer, que este ambiente no tiene aún dedicatoria hasta el momento cuando alguno de los candidatos diga esta boca es mía.
Para los opositores de la actual administración, y en consecuencia el PAN-Felipe Calderón, estos actos pueden ser el argumento para justificar ingobernabilidad, represión a grupos sociales, falta de mano dura o torpeza para negociar con las partes.
En cambio, en replica ellos pueden señalar a estos grupos como parte de la maquinaria para desestabilizar al país, romper el estado de derecho y usar la violencia para el interés de pequeños grupos.
Es una posición difícil. Si los habitantes de San Salvador Atenco enarbolan la causa de Andrés Manuel López Obrador como opositor del sistema, éste podría verse perjudicado.
Si es así, Calderón podría confirmar su dicho de que AMLO es una amenaza para el país.
Pero por el contrario, si AMLO marca distancia de estos hechos, puede acusar al sistema (Vicente Fox) de no haber logrado conciliar los intereses de grupos sociales y, por el contrario, reprimirlos.
¿El PRI podría beneficiarse? Difícilmente. A diferencia de 1994, la promesa de continuidad en las políticas económicas y sociales se veía amenazada si se daba un cambio en el partido gobernante. (lo cual no fue así)
Lo cierto, finalmente es que tristemente seguiremos viendo estos brotes de violencia, al menos hasta el 2 de julio o al inicio del Mundial.
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