Por qué es mejor usar lámparas fluorescentes compactas
Si continuas usando en la casa u oficina los tradicionales focos, aparte de tener un mayor gasto en el recibo de la luz, desperdicias más energía, obligas a las plantas generadoras a trabajar más, con las consecuencias de tener más contaminación (emisiones de CO2), mismas que contribuyen al calentamiento global.
En países como Australia, se analiza la posibilidad de reemplazar obligatoriamente todos los focos incandescentes, por lámparas fluorescentes compactas.
En Estados Unidos, tiendas comerciales como Wal-Mart, han iniciado campañas de promoción en el uso de las lámparas fluorescentes compactas (CLS), tratando de convencer a sus clientes de pagar un poco más en la sustitución de un foco, para ahorrar en el futuro.
¿Cuáles son los beneficios de usar lámparas fluorescentes compactas vs. un foco?
En Microsiervos citan alguno de esos beneficios.
- Son “frías”: la mayor parte de la energía que consumen la convierten en luz que es lo que se espera de una bombilla. En cambio prácticamente la mitad de la energía que consume un bombilla incandescente se transforma en calor y no en luz.
- Utilizan entre un 50 y un 80% menos de energía que una bombilla normal incandescente para producir la misma cantidad de luz. Una lámpara de bajo consumo de 22 vatios equivale a una bombilla incandescente que consume 100 vatios.
- Una bombilla de bajo consumo de 18 vatios utilizada en lugar de una bombilla inscandescente de 75 vatios supone un ahorro de 570 kWh o Kilovatio hora a lo largo de toda la vida de la bombilla, lo que económicamente (precio medio en España) supone a ahorrarse 62 euros en ese período de tiempo. También significa reducir en más de media tonelada el CO2 arrojado a la atmósfera.
- Las bombillas de bajo consumo duran hasta 10 veces más y solo cuestan siete veces más. “10 veces más” significa hasta 10 o 12.000 horas, que equivale a entre 5 y 10 años para un uso medio de tres horas al día a lo largo de todo un año. Las versiones “longlife” de algunos fabricantes pueden llegar a duplicar esta duración.
- Una bombilla incandescente cuesta entre 5 y 10 veces su precio en electricidad para hacerla funcionar a lo largo de su vida —que es de entre 750 y 1.000 horas.
- Si cambias cinco bombillas incandescentes (de las “normales”) por cinco bombillas de bajo consumo equivalentes (28 vatios) puedes ahorrarte unos 60 euros al año en electricidad. Y lo que es más importante, reducirás la emisión de gases del efecto invernadero en 340 Kg. Puedes calcularlo aquí.
Ya se aproxima la primavera en esta parte del planeta, y con él, el aumento en la temperatura. Si te quejas del calor, y no cambias tus focos, no te queje. Si deseas más datos, echale una miradita al sitio del FIDE.
Aprovechando. Ya he cachado a muchos que se van a comer, SIN APAGAR O PONER EN MODO SUSPENSIÓN su computadora. No se vale.
Notas relacionadas





