Cobrar para detener la piratería de música en casa
De acuerdo a la Asociación Mexicana de Productores de Fonogramas y Videogramas (Amprofon), en México se descargan más de dos mil 600 millones de canciones desde cibercafés, hogares y oficinas.
Ante esta situación y en conjunto con el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), pretenden combatir al llamado “robo digital“.
En tal proceso, los primero afectados serán los cibercafés, puntos donde, a decir de la Amprofon, se realiza la mayor descarga de música en línea.
Curiosamente en la entrevista ofrecida por el representante de la Amprofon, invitó a los usuarios a bajar música de los sitios “legales” operados por Televisa y Telmex.
Sin embargo, muy escuetamente se habló de la piratería a nivel de la calle, dónde con fines de lucro se comercia con cuanto material protegido se pueda saber.
Los vemos en muchas esquinas de la ciudad de México, incluso hay corredores en algunas áreas del centro, en prácticamente cualquier vagón del metro.
De ellos, la Amprofon no habla de campañas, ¿es más fácil asustar a un usuario casero o al propietario de un cibercafé?
Aunque hablan de un daño económico, ciertamente el lucrar con un material “robado” debería tener mayor prioridad que compartir archivos en línea.
De prosperar una campaña de este tipo, cualquier usuario de internet tendría que pagar 13 pesos (1.18 USD) por melodía.
¿Qué pasará con grupos independientes como Furland? Ellos ofrecen sus materiales para descarga sin restricción alguna. ¿Los obligaran a cobrar los 13 pesos?
Notas relacionadas





